11
Nov

Fútbol y tradición. “The Poppy Day” en el Reino Unido

A la undécima hora, del undécimo día, del undécimo mes de 1918 en Compiègne (Francia) se ponía fin a la Gran Guerra, un armisticio que zanjaba la Primera Guerra Mundial que se llevó la vida de más de 10 millones de personas.

En el Reino Unido cada 11 de noviembre se celebra el Remembrance Day, o Armistice Day, una jornada para el recuerdo de los hombres y mujeres fallecidos durante las dos guerras mundiales y todos los conflictos en los que han luchado los países miembros de la Commonwealth.

Es algo común ver durante el mes de noviembre en toda Inglaterra a la mayoría de los británicos lucir orgullosos en la solapa una amapola artificial conocida como “Poppy Appeal”. La tradición estipula que los hombres deben colocarse la flor en el lado izquierda del pecho, pues era el lugar donde se colocaban las medallas y por el contrario, las mujeres en el lado derecho. Esta amapola es vendida por la Royal British Legion, una organización benéfica que se dedica al cuidado y ayuda de los veteranos de guerra, una manera de recordar y de financiarse.

¿Por qué la tradición de la “Poppy Appeal”?

Desde 1920, el símbolo del “Remembrance Day” es esta amapola debido a un poema del soldado canadiense John McCrae tras la batalla de Ypres en la región Flandes, Bélgica, titulado In Flanders Fields:

In Flanders fields the poppies blow

Between the crosses, row on row,
That mark our place; and in the sky
The larks, still bravely singing, fly
Scarce heard amid the guns below.

We are the Dead. Short days ago
We lived, felt dawn, saw sunset glow,
Loved and were loved, and now we lie
In Flanders fields.

Take up our quarrel with the foe:
To you from failing hands we throw
The torch; be yours to hold it high.
If ye break faith with us who die
We shall not sleep, though poppies grow
In Flanders fields.

La batalla de Ypres fue una de las más duras de la Gran Guerra, todo quedó devastado, alrededor de la ciudad todo eran campos cubiertos de sangre y edificios derruidos. Pero todo cambió al llegar la primavera, las amapolas florecieron y los campos de Flandes volvieron a lucir con esplendor los colores de la naturaleza, verde y rojo, hierba y amapola.

El fútbol no es ajeno a esta celebración, y menos aun en el Reino Unido donde este deporte está fuertemente ligado a la tradición, por ello, en la jornada deportiva en torno al 11 de noviembre los equipos lucen en sus camisetas al lado del escudo la “Poppy Appeal” y la jornada toma el nombre del “Poppy Day”. Jugadores, dirigentes, cuerpo técnico y entrenadores lucen la amapola y recuerdan a sus fallecidos.

No hay que olvidar que los jugadores de fútbol fueron alistados a combatir en las guerras. En la Primera Guerra Mundial Donald Bell del Newcastel que recibió la Cruz Victoriana. Otros jugadores que lucharon -y  murieron- en la Gran Guerra fueron Jimmy Speirs (jugó en el Rangers y en el Leeds), Tim Coleman(Fullham, Everton y Sunderland), Joe Webster del West Ham que luchó en el Regimiento de Middelsex o Donald Simpson (Newcastle y Crystal Palace) son algunos de los ejemplos.

Una amapola, una cándida flor rojiza representando el mayor de los horrores humanos: la guerra.